Invierno en Illinois

 

Se vino el invierno inclemente
de tersopelios blanqueado.
El gélido viento
implacable golpea
a un árbol desnudo
que sufre allá afuera.
Yo veo a un valiente
con sus ramas alzada
pedir vehemente
que el invierno no sea tan rudo.
Las capas de nieve  mojan al mudo,
impotente él se siente,
se congelan sus lágrimas
como inerte cristales
apuntando al suelo.
Se vino el verdugo
de terciopelos blanqueado
Avasallando al coloso
que sólo se muere
en un lúgubre invierno.
Yo busco al pie del doliente,
sus hojas marchitas
que una vez reluciente
brillaron llenas de vida,
fueron arrullo de amores
de algún pájaro que voló
raudo y errante.
Al pie de aquél árbol
yo encuentro a un manto
que lo cubre de hielo
como tumba pesada
que ha caído del cielo.
(c) 2014 Bécker Fernández

 

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