Insensatos

Fue melodía susurrante su voz en mi oído,
Fue letanía jadeante sus locos quejidos.
Mis manos tiemblan al tocar su piel,
Me confesó lo mucho que me amaba,
Como nunca jamás amó a nadie en la vida.
Su boca ávida muchas veces devoró a la mía,
Morí en sus brazos y su cálido aliento
Me devolvió a la vida.
Fue amor inspirado en la nada,
porque de la nada vino,
Amor de magia, amor divino
Que esfumó el espacio de dos
convirtiéndolo en uno.
Amor de instantes y de toda la vida.
Dijimos que queríamos vivir así,
Insensatos queríamos morir así.

Becker Fernandez
(c) 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s