Atribulado lamenta
En el vacío de su alma,
Como un mar en tormenta,
Él es hombre sin calma.

Profundo se graba en su mente
La nostalgia de un amor ausente,
Lo elude el sosiego que no llega,
Lo invada la visión de su suerte.

Fue historia del cielo y la tierra,
Vivió  contigo un dulce letargo,
Sobrevivió la extinción y la guerra.

Admira el milagro de la vida,
Lo espanta el misterio de la muerte,
Lo destroza la pasión casi ida.

Anhela tú  aliento de noche y de día,
Busca un beso suave, terso y profundo,
Que sea tu boca la que lo vuelva a la vida.

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(c) 2014 Bécker Fernández
Derechos Reservados

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